Asaja plantea a la Consejería propuestas para la nueva normativa de purines


Toledo - 2017-12-27 15:16:51
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La organización agraria Asaja ha transmitido a la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural sus propuestas para que los ganaderos de porcino puedan adaptarse a la nueva normativa de purines de la forma "menos gravosa posible".

El 1 de enero entrarán en vigor modificaciones en las normas de condicionalidad que afectan a los sistemas de abonado orgánico, introducidas por aplicación de la Política Agraria Común (PAC), ha informado Asaja en un comunicado.

Entre otros aspectos, se modifican algunas normas de la condicionalidad que deben cumplir los beneficiarios de ayudas agrarias ya que desde primeros de año la aplicación de purín en las tierras agrícolas no podrá realizarse mediante sistemas de plato o abanico ni cañones, una medida con la que se pretende reducir la emisión de amoníaco y otros gases a la atmósfera.

Este sistema de plato o abanico es uno de los más utilizados para abonar con purín, pero a partir de enero deberán utilizarse métodos de abonado que depositen el líquido a corta distancia de la tierra.

Además, los estiércoles deberán enterrarse después de su aplicación en el menor período de tiempo posible, según la normativa que va a entrar en vigor.

Ante esta situación, se han reunido con representantes de la Consejería la presidenta de Asaja en Toledo, Blanca Corroto, y el presidente de la cooperativa de piensos San Antón de Gálvez, Manuel Martín, que es la principal zona productora de porcino de Castilla-La Mancha.

Asaja ha planteado dos soluciones, una de ellas utilizar aplicadores de purín con sistema de barras, cortina o tubos, que echan el abono a ras del suelo y, además, no requieren una inversión alta por parte del productor.

La segunda opción sería utilizar el plato tradicional invertido de manera que se pueda esparcir el líquido a unos 30 centímetros de la tierra.

Ambas propuestas han encontrado una respuesta positiva por parte de la Administración, que ha insistido en la necesidad de enterrar el abono en el menor tiempo posible después de su aplicación para evitar la emisión de gases a la atmósfera.