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Extremadura cuenta con más de 330 operadores de subproductos de origen animal


Mérida - 2018-02-19 14:16:04
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Extremadura cuenta con 331 operadores registrados para generar, transportar, manipular y/o procesar los subproductos de origen animal no destinados al consumo humano, que, al ser muy variados, se usan para fines tan dispares como la producción de biodiesel, la taxidermia o la fabricación de nutrientes para el campo.

Salvo los 39 mataderos existentes, dependientes de la Consejería de Sanidad, el resto de operadores registrados o autorizados están controlados por parte del Servicio de Calidad Agropecuaria.

La evolución de este registro es difícil de cuantificar porque se actualiza continuamente, pero este departamento ha constatado un progresivo aumento de los operadores, según ha informado a Efe la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio.

Hasta principios del año 2000 muchos de estos subproductos, denominados Sandach, se utilizaban para la alimentación animal y el resto eran eliminados.

Se daba la circunstancia de que algunos cadáveres de animales se enterraban en las mismas explotaciones y otros desechos iban a parar a vertederos o se gestionaban conjuntamente con los residuos urbanos.

Las crisis alimentarias surgidas en los años 90, sobre todo la del llamado mal de las "vacas locas", y la presencia de dioxinas en los piensos, evidenciaron las consecuencias que tiene para la seguridad de la cadena alimentaria humana y animal y la confianza del consumidor el uso indebido de algunos subproductos.

Por ello, el Parlamento y el Consejo Europeo aprobaron un reglamento en 2002 que regulaba por primera vez de manera integral la gestión de estos materiales en condiciones de máxima seguridad.

La normativa comunitaria los clasifica en tres categorías, según su riesgo, y establece la forma de transformación y las condiciones para su utilización o eliminación.

Los de mayor riesgo son los cuerpos enteros o sus partes -incluidas las pieles-, de los animales infectados por una Encefalopatía Espongiforme Transmisible (EET), además de los procedentes de circos y de la experimentación, entre otros.

En el nivel medio está, por ejemplo, el estiércol, las aves de corral muertas en el huevo y los animales sacrificados para el control de enfermedades.

Los subproductos de menor riesgo son cerdas y plumas, sangre de animales sin signo de enfermedad sacrificados en matadero, invertebrados acuáticos y terrestres, las cabezas de aves de corral o cuerpos o partes de animales de caza que sean aptos para el consumo humano pero que no se destinen a este fin, según el Ministerio de Agricultura.

Entre las vías de eliminación de los primeros está la incineración, con los segundos se puede hacer abonos o transformar en biogás y con los menos peligrosos piensos para animales de compañía.

Hay algunas excepciones, ya que los subproductos se pueden usar para fines de investigación, siempre que no tengan otra utilización posterior y se eliminen de manera segura, o para alimentar a determinas aves rapaces y carroñeras en comederos.

En el registro del Servicio de Calidad Agropecuaria figura actualmente una planta de transformación de categoría 1, es decir, de los residuos más peligrosos; otra de producción de biodiesel; y una incineradora, sobre todo de animales de compañía de clínicas veterinarias; además de tres fábricas de compostaje.

La lista incluye también 15 plantas intermedias (sobre todo de pieles y lanas); 32 taxidermias; 90 rehalas (como alimento de los perros); y 14 plantas técnicas para la fabricación de vermicompost y enmiendas orgánicas con fines fertilizantes.

Este departamento tiene controlados también a 135 transportistas de Sandach.

Por otro lado, la Consejería de Sanidad ha informado a Efe de en Extremadura tiene 39 mataderos que generan estos residuos, 34 de mamíferos ungulados y cinco de aves.

A estos 331 operadores, hay que sumar las explotaciones ganaderas.

 

Carlos González de Rivera