Ganadería - Ovino


Una investigadora obtiene carne de cordero mejor gracias a un pienso enriquecido


Pamplona - 2018-03-27 19:44:40
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La investigadora de la UPNA Olaia Urrutia ha obtenido carne de cordero más saludable nutricionalmente al introducir en la dieta de estos animales de raza navarra semillas de lino, chía o algas marinas, con un mayor contenido en determinados ácidos grasos esenciales omega-3.

Según ha explicado la ingeniera agrónoma y nueva doctora por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), la carne de cordero es una "excelente fuente de proteínas de alto valor biológico y contiene micronutrientes como minerales -hierro, selenio o cinc-, vitaminas -B6, B12, A y D- y lípidos bioactivos o grasas".

También presenta una proporción considerable de ácidos grasos saturados y concentraciones variables de ácidos grasos 'trans', resultado de la transformación de los ácidos grasos esenciales omega-3 ingeridos en la dieta en el rumen o panza del animal, aunque es "una de las fuentes con mayor concentración de ácido linoleico conjugado, un ácido graso esencial omega-6, que, por sus propiedades, ha mostrado beneficios potenciales para la salud humana".

Dado que las autoridades sanitarias recomiendan aumentar la ingesta de ácidos grasos esenciales omega-3, que no los produce el organismo humano sino que se adquieren a través de la dieta, su introducción en la alimentación animal es una vía que está siendo estudiada para mejorar el perfil lipídico de la carne, es decir, los tipos de grasas presentes en ella.

Por ello, Olaia Urrutia ha investigado la incorporación en la dieta de los corderos de Raza Navarra de materias primas ricas en omega-3 como las semillas de lino, chía o las microalgas marinas, con tres experimentos en los que añadió en proporciones variables estas materias primas en la alimentación de estos rumiantes frente a un grupo de control, que solo consumía un concentrado comercial a base de cebada y soja.

Además, con el objeto de profundizar en la comprensión de los mecanismos moleculares por medio de los cuales los ácidos grasos omega-3 pueden ejercer su acción en el tejido adiposo, la investigadora ha estudiado la expresión de varios genes lipogénicos (implicados en la síntesis de ácidos grasos) y adipogénicos (relacionados con el proceso de formación de los adipocitos).

Como conclusiones, se observa que la adición de lino o chía en la dieta de los corderos no ha originado variaciones en los rendimientos productivos, ya que no se observaron diferencias significativas en la edad de sacrificio, ni en la ingesta de pienso, ni en la velocidad de crecimiento respecto a los animales alimentados con una dieta convencional.

Tampoco hubo cambios en la calidad sensorial y estabilidad oxidativa de la carne, pues atributos como el olor, el sabor, la terneza y la jugosidad fueron similares a los que consumieron piensos sin enriquecer.

Por el contrario, las dietas que contenían algas con lino "causaron un efecto sobre la oxidación lipídica de la carne, provocando olores y sabores extraños", según la investigadora, que explica que esta oxidación lipídica consiste en una reacción del oxígeno y los ácidos grasos, principalmente insaturados, que presentan en un alimento y es una de las causas de su deterioro.

Sin embargo, las algas han dado mejores resultados en la calidad nutricional de la carne, ya que la adición de lino, chía o algas ha promovido un perfil de ácidos grasos más saludable en la carne, debido fundamentalmente al mayor contenido en ácidos grasos omega-3, aunque la inclusión de algas ha sido "la estrategia que mejores resultados ha dado en este sentido".

"Además, la incorporación de ácidos grados omega-3 ha modulado la expresión de varios genes relacionados con el metabolismo de los ácidos grasos", concluye Olaia Urrutia (Saldías, Navarra. 1986).

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